Hoy empieza esta nueva época en el blog en la que voy a pagaros todas las recetas que os debo. Y para que veáis que es cierto voy a empezar con un postre ya que siempre os quejáis de que tengo pocos.
Esta tarta de queso es una delicia que se prepara en 45 minutos y se puede tener montada en la nevera para cualquier momento. Me ha parecido sencilla, muy equilibrada y con un contraste exquisito entre el ácido de las bayas y el dulce del resto.
Ingredientes (3-4 raciones)
- 200 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
-250 ml de nata para montar
-10-12 galletas María
-100 gramos de frambuesa
-100 gramos de arándanos
-50 gramos de azúcar glacé
-20 gramos de azúcar común
-20 gramos de mantequilla
-Extracto de vainilla
-Menta o hierbabuena (para decorar)
Lo primero que vamos a hacer es echar la mitad del azúcar común en una sartén y poner el fuego medio alto, con esto y con la mantequilla vamos a hacer un caramelo para nuestras galletas.
Trituramos las galletas. Si no tenéis picadora, podéis ponerlas entre 2 trapos y pasarles una botella con fuerza.
Cuando el azúcar se ha derretido añadimos la mantequilla.
Y cuando se ha derretido añadimos las galletas, removemos muy bien y las dejamos 1 minuto y medio removiendo de vez en cuando y con cuidado de que no se quemen.
Cuando estén listas las reservamos.
Ahora vamos a "semi-montar" la nata, esto es que cuando empieza a cambiar de textura paramos de montarla y la dejamos a medio camino entre líquida y totalmente montada. Yo lo he hecho con el accesorio de varilla para la batidora, a mano os puede llevar la vida.
Yo estuve sobre 5 minutos a la velocidad más baja de la batidora. Tened cuidado, que salpica mucho, si tenéis un bol grande, usadlo.
Cuando esté listo, lo reservamos.
Ahora echamos el queso en otro bol y lo vamos a ablandar "mareándolo" un poco con una varilla o una espátula.
Cuando ya esté más manejable, añadimos un par de cucharadas de extracto de vainilla, lo integramos y reservamos.
Ahora vamos con nuestras frambuesas y arándanos. Repetimos la operación de antes con el azúcar y cuando se haya derretido, añadimos las bayas.
Revolvemos bien para que no se peguen y cuando comiencen a soltar jugo añadimos un chorrito de agua.
Lo dejamos a fuego medio 4-5 minutos, retiramos y reservamos.
Removemos con cuidado con la varilla de mano y vamos integrando poco a poco. Cuando empiece a estar homogéneo añadimos el azúcar glacé en 2 tandas. Otras recetas que he visto añadían muchísimo más azúcar, yo no lo creo necesario, estaría demasiado dulce.
Removemos hasta que se integre todo y ya estamos listos para montar.
Echamos 3-4 cucharadas soperas de arándanos y frambuesa.
Rellenamos hasta 2 tercios con la crema de queso.
Una cucharadita de galletas y decoramos con menta.
Repetimos la operación con el resto y listo! Espectacular.
Y desde cerca.
Espero que os guste, un saludo!






















































